Diario de desarrollo 4: ¿Puedes sobrevivir en Conan Exiles?

Un viento seco barre el desierto, los ojos te escuecen al escudriñar el horizonte. Crucificado, condenado y solo, no te queda nada, salvo esperar que lleguen los buitres y la muerte…

Antes de sucumbir a la oscuridad, alcanzas a distinguir la silueta de una figura eminente. Conan el Bárbaro está frente a ti. Con sus protuberantes músculos en acción, te libera de la cruz.
“Vuelves a la vida”, dice Conan, compasivo.

Se da la vuelta y dirige la vista a las tierras del exilio. “Te han concedido una segunda oportunidad. ¡Ahora vive, arde de vida, ama, mata y sobrevive!”.

Conan se gira y comienza a alejarse por el desierto a tus espaldas. Una furiosa tormenta de arena se está levantando y Conan se adentra en ella.

En tu brazo llevas el brazalete de serpiente, el estigma de los condenados exiliados, pero al menos Conan te ha dado una oportunidad de sobrevivir.

Delante de ti, se extienden las tierras del exilio y penurias indecibles.

Aspectos básicos para sobrevivir

Tu supervivencia depende solo de ti. Comer y beber son necesidades elementales. Si no las satisfaces continuamente, no sobrevivirás mucho tiempo en este duro entorno. Ábrete camino y escapa del desierto profundo hacia tierras más fértiles. Pronto descubrirás un valle fluvial con agua en abundancia donde podrás buscar cosas para comer entre la maleza.

El peligro acecha en este entorno, así que tu objetivo será defenderte. Reúne recursos de la naturaleza con los que fabricar herramientas sencillas, armas y ropa para estar preparado para enfrentarte a las criaturas que desean hacerte trizas. Extrae la carne cruda de los animales que matas y cocínala en una fogata antes de comerla.

Las armas y la vestimenta, sin embargo, no te protegerán de las potentes tormentas de arena que plagan las tierras del exilio. Cuando llegue la tormenta, tendrás que encontrar refugio o los fuertes vientos te despedazarán sin más.

Construir una casa te servirá de refugio contra las tormentas, pero también te dará protección frente a criaturas peligrosas y los jugadores depredadores.

Avanza aún más

Si eres capaz de dominar los aspectos básicos para sobrevivir, progresarás y te harás más fuerte conforme subas de nivel. Desbloquea cada vez más fórmulas para hacer mejores armas y armaduras y edificios más resistentes. También podrás potenciar tus atributos, como la salud, la resistencia, el peso, el poder y muchos otros.

Pronto necesitarás adentrarte aún más en las tierras del exilio para encontrar ingredientes más extraños y poderosos, como el polvo de una tumba estigia o la sangre de una criatura demoníaca. Cuanto más hondo penetres en estas tierras hostiles, más peligros encontrarás. Criaturas terribles como segadores de arena, escorpiones gigantes y arañas enormes vagan por estas tierras. Alrededor de las hogueras, se escuchan incluso rumores de historias sobre dragones.

Al explorar, descubrirás muchos misterios y antiguos secretos que se ocultan en el desierto. Encuentra indicios del pasado en cavernas profundas, ruinas decadentes y mazmorras colosales. Los crueles demonios y los incansables no muertos que acechan en estos lugares oscuros son solo una parte del peligro. Ten cuidado con la insidiosa presencia corruptora de la magia oscura que te debilitará con el tiempo.

La mayor amenaza

Tribus, bandidos, mercenarios, piratas y demás escoria llaman hogar a las tierras del exilio, pero en las partidas de los servidores de jugador contra jugador, la amenaza más peligrosa contra tu supervivencia serán aquellos que juegan contigo.

Podrán darte caza allá donde estés y hacer polvo tus casas. Construir defensas fuertes quizás no sea suficiente para salvarte; la mejor estrategia defensiva puede ser colaborar con otros y formar un clan.

Juntos levantaréis castillos y hasta pueblos enteros. Puedes aumentar más tus defensas si capturas PNJ y los conviertes en esclavos con la rueda del dolor. Los esclavos podrán defender tus murallas como arqueros, ayudar a crear equipo más poderoso o amenizar tu recuperación tras los rigores de la batalla.

El mundo de Hiboria tiene muchos dioses. Si los adoras, obtendrás acceso a las armas más poderosas… ¡sus avatares! Asalta la fortaleza enemiga con un ejército de amigos y devasta sus máquinas de asedio antes de desatar a la encarnación de tu dios sobre sus insignificantes almas.

Solo los más fuertes sobrevivirán.

 

Fuente: conanexiles.com

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